domingo, febrero 24, 2008

Aunque pasen los años...

Este sábado salí con una amiga a carretear; nos pusimos de acuerdo y nos decidimos a pasarlo bien. Elegimos el lugar por internet y previa recomendación de otra amiga, partimos a la entretención. Yo no sé si es el viejazo o qué, pero con el primer pisco sour que tomamos en un local (haciendo hora para entrar al que nos interesaba), se nos empezó a mover el piso. Una vez que llegamos al pub elegido, nos apresuramos a pedir algo de comer para que las nunca bien ponderadas frituras absorbieran el etanol; y luego del segundo pisco sour y de otra larga conversación que saltaba desde el no-pololo de mi amiga a la idea de sentarnos en la barra y esperar a que dos guapos nos invitaran a bailar, nos decidimos y, como chicas modernas, nos pusimos a bailar entre nosotras. Fue increíble, pero para donde mirábamos habían chicas bailando entre ellas!!!


Y los guapos galanes?????

No me lo creerán, pero casi todos “ellos” sentados a la barra, conversando como en su casa y sin siquiera seguir el ritmo con el dedo gordo del pie derecho! Sólo les faltó la pantalla en frente dando fútbol inglés.
Yo lo que quería era bailar, descargar las tensiones del trabajo que fueron extra el viernes, y poco me interesaba que llegara pronto un par de mozalbetes a acompañarnos.
Mi amiga quería conocer gente y olvidar – espero- a ese no-pololo que estuvo omnipresente toda la noche, así que le hice caso y nos empezamos a pasear cual modelos alrededor de la pista. Finalmente, descontando al tipo que me zamarreaba el hombro cada cinco minutos para ofrecerme su asiento a la barra, bailamos con un par de hermanos que resultaron bastante entretenidos, una vez que entendíamos lo que trataban de decirnos... al menos bailé como trompo XD.
Lo más loco fue que el 100% de la música la coreé, y el 99% que tocaron la tengo… en casete!!!!!!! De pronto me ví transportada diez o más años atrás, en esas fiestas de colegio en donde la minoría de los niños te sacan a bailar, y el resto queda en la sección “varones”, justo en el lado opuesto del gimnasio en donde están las “niñas”.

Será que hombres y mujeres estamos más exigentes? Eso espero, porque no me trago eso de que a los 30 años los hombres sigan tímidos como a los 15… y todas estábamos tan regias!! Hacia donde mirara había niñas estupendas, tres o cuatro bailando asumidas a que los hombres estaban de adorno…
De todas maneras el local estaba muy bueno; con mi amiga quedamos en juntarnos otra vez, aunque saldremos a conocer nuevos lugares …
En todo caso el DJ estaba bien lindo, además del buen gusto por la música. Si volvemos a ese pub, pensaré si llevar conmigo la caja de casetes antiguos que aún conservo a ver si por ahí le agarro conversa XD

Quizás recordando viejos tiempos me acuerde de cómo rayos lo hacíamos en aquella época para pinchar con los chicos, si apenas nos divisábamos...

PD: será que a los hombres les gusta sentarse a ver mujeres bailando entre ellas? No lo descarto en absoluto… aunque si yo viera un grupo de hombres bailando entre ellos… o son LocoMía o de alguna tribu africana.

1 Comments:

Anonymous Dragoncete said...

Yo creo que a medida que pasan los años, a los hombres les cuesta mucho más dar los primeros pasos.

Creo que tiene que ver con que los jóvenes cada vez están más lanzados, y eso a nuestra generación nos puede llegar a intimidar.

Es lo que se me ocurre, tambien te confieso que soy de los que hacen el payaso a la hora de bailar y que, igual debido a eso, a ninguna de mis parejas la he conocido en una discoteca ;)

Besicos luneros

7:11 a. m.  

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